Especial.- Este XXIII Domingo Ordinario, la Iglesia Católica vivió un momento histórico con la canonización de Carlos Acutis y Pier Giorgio Frassati. Ambos jóvenes, fallecidos en plena juventud, se destacaron por su devoción eucarística, su compromiso con los necesitados y su testimonio cristiano radical.
Desde la Basílica de San Pedro, el Papa León XIV presidió la ceremonia, en la que destacó que “la sabiduría de Dios se manifiesta en quienes se entregan por completo al Señor”. La homilía se centró en el evangelio de Lucas (Lc 14, 25-33), que exige a los discípulos anteponer a Jesús incluso por encima de la familia y las riquezas.
Carlos Acutis, fallecido en 2006 a los 15 años, fue conocido como “el influencer de Dios”. Difundió la devoción a la Eucaristía y a la Virgen María por internet. “La Eucaristía es mi autopista hacia el cielo”, decía. Su vida sencilla y su amor por los pobres lo convirtieron en un referente espiritual para la generación del milenio.
Pier Giorgio Frassati, muerto en 1925 a los 24 años, fue un laico dominico, activista de Acción Católica y opositor al régimen de Mussolini. Practicaba deportes de montaña, ayudaba a los obreros y participaba en las Conferencias de San Vicente. Su muerte por poliomielitis no apagó el legado de entrega y alegría que dejó.
El evangelio de este domingo recuerda que seguir a Jesús implica cargar la cruz, renunciar a privilegios y transformar la mentalidad. San Pablo, en la carta a Filemón, pide recibir como hermano al esclavo Onésimo, mostrando que en Cristo todos son libres.
Monseñor Freddy Fuenmayor, obispo de Los Teques, expresó: “Pidamos la intercesión de estos dos jóvenes santos por la niñez y juventud de Venezuela. Que aspiren a seguir a Jesús con entrega total”.
La celebración también incluyó una oración especial a Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, por la paz y el bienestar del país.
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